Con 16 millones de habitantes, Senegal es uno de los países más estables y con mayor crecimiento económico de África (en torno al 5%). Cuenta con un endeudamiento externo controlado que le permite afrontar las necesidades de financiación de su crecimiento y una situación geográfica que hace del país un excelente punto de acceso a África, con gran potencial logístico y de servicios para la región.
Presenta condiciones muy favorables para la producción de frutas y verduras, buena logística de transportes marítimos y aéreos, y planes públicos destinados a mejorar la productividad. Las perspectivas del sector de la transformación agroalimentaria apuntan a un incremento de la actividad liderado por el sector privado, pero en el marco de programas de desarrollo del gobierno y de instituciones internacionales, como la creación de cinco Zonas de Transformación Agroindustrial y programas de desarrollo de la cadena de valor del arroz (PNAR y PDCV Riz).
Senegal se encuentra en plena fase de desarrollo de la segunda etapa del Plan Senegal Emergente (PSE), un conjunto de políticas estratégicas que se han convertido en el marco de referencia de su política económica y que tiene como objetivo principal hacer del país un hub logístico, industrial, aéreo, minero y turístico para el año 2035. El desarrollo de sectores clave a través de esta iniciativa está generando nuevas oportunidades en sectores como productos agroalimentarios, construcción, minería, salud y digitalización.


