Durante la última década, Turquía se ha consolidado como una potencia regional, triplicando su PIB hasta alcanzar niveles comparables a los de países como Países Bajos o Suiza en términos nominales. A pesar de la coyuntura económica global, el sector agrícola turco ha mantenido una trayectoria de crecimiento sostenido gracias al dinamismo de la iniciativa privada, las condiciones climáticas favorables, la dimensión de su mercado y el apoyo gubernamental.
Este desarrollo genera oportunidades de negocio para las empresas de la industria auxiliar agrícola, especialmente en ámbitos como los invernaderos, los sistemas de riego y los fertilizantes, así como en el procesamiento de frutas y hortalizas, la alimentación animal y la acuicultura. Una muestra del dinamismo del sector es Growtech Eurasia, una de las principales ferias internacionales de horticultura, agricultura, floricultura y agricultura ecológica del país, cuya visita está prevista en el marco de la misión comercial.


