El mercado de la industria de defensa en Filipinas está experimentando un notable proceso de expansión, impulsado por el incremento sostenido de su presupuesto y por una estrategia de modernización de las fuerzas armadas orientada a fortalecer sus capacidades terrestres, navales y aéreas.
Para 2026, el presupuesto de defensa del país se ha fijado en torno a 299.000 millones de pesos filipinos, aproximadamente unos 5.200 millones de dólares, lo que supone un aumento del 16% respecto al ejercicio anterior. Esta tendencia se enmarca en el programa «Re-Horizon 3», dotado con un presupuesto estimado de 35.000 millones de dólares para la próxima década, que contempla la adquisición de aviones de combate ligeros, buques de guerra, sistemas de defensa costera,
misiles, radares de vigilancia y equipos de comunicación, entre otros activos estratégicos.


