Suecia se ha consolidado como un mercado estratégico para el sector hortofrutícola andaluz gracias a un consumidor con alto poder adquisitivo que prioriza la calidad, el origen y la sostenibilidad. España es el segundo proveedor de frutas y hortalizas del país, con una posición destacada en productos como los cítricos, melones y papayas. En los últimos diez años, el consumo de frutas y verduras ha crecido de forma significativa, impulsado por una mayor preocupación por la salud, el medio ambiente y la alimentación responsable. Sin embargo, la inflación ha incrementado el precio de estos productos, lo que ha reducido el consumo potencial y refuerza la conveniencia de posicionar la oferta andaluza en segmentos de mayor valor añadido, menos sensibles al precio.
Los frutos rojos representan una de las principales oportunidades de crecimiento para Andalucía en el mercado sueco. Aunque fresas, frambuesas, moras y arándanos ya están presentes, el potencial exportador sigue estando lejos de agotarse, respaldado por el liderazgo de Huelva en la producción y exportación de berries. Además, el segmento ecológico ofrece un importante margen de desarrollo: Suecia figura entre los países con mayor consumo per cápita de productos ecológicos y las frutas constituyen la categoría más demandada, consolidando este mercado como un destino especialmente atractivo para la oferta hortofrutícola andaluza.


