Marruecos se consolida como un mercado estable y atractivo para las empresas andaluzas gracias a su entorno macroeconómico favorable, bajo riesgo y tipo de cambio estable. Con un crecimiento del PIB del 3,2 % en 2024 y una previsión del 3,9 % en 2025, la economía marroquí mantiene una fuerte dependencia de la agricultura, que representa entre el 12 % y el 14 % del PIB y emplea a más del 30 % de la población activa. El país cuenta con unos 30 millones de hectáreas de superficie agrícola útil y una notable diversidad de cultivos, beneficiándose además de una posición estratégica cercana a los principales mercados europeos y africanos, lo que potencia su capacidad exportadora.
Ante el reto de modernizar su sector agrícola para mejorar la productividad y afrontar la escasez de agua, Marruecos demanda cada vez más maquinaria, insumos y tecnologías innovadoras en riego eficiente, mecanización, agricultura de precisión y digitalización. En este contexto, Andalucía, con su consolidado ecosistema agrotech y experiencia en fertiirrigación, automatización e invernaderos, se posiciona como un socio idóneo. La cooperación empresarial entre ambos territorios abre oportunidades para la transferencia de conocimiento y la implantación de soluciones sostenibles y tecnológicas en el campo marroquí, fortaleciendo así la modernización del sector agroalimentario del país.


