Asia Central y el Cáucaso se están consolidando como un eje económico estratégico fundamental entre Europa y Asia, impulsado por la reconfiguración de las cadenas de suministro globales y el desarrollo de corredores logísticos alternativos como el Corredor Medio. Países como Kazajistán, Uzbekistán, Azerbaiyán y Georgia actúan como hubs logísticos que canalizan inversión internacional en infraestructuras, energía y desarrollo industrial. Este escenario ofrece una ventana de oportunidad única para las empresas andaluzas, que pueden acceder a mercados en expansión con baja presión competitiva en sectores que van desde la construcción y la industria auxiliar agrícola hasta las energías renovables, el sector farmacéutico y la consultoría.
Dentro de esta región, Georgia destaca como un mercado emergente de gran interés gracias a su crecimiento económico sólido, con una previsión de incremento del PIB del 5-6% para 2025 y un poder adquisitivo en expansión. Su estrecha relación con la Unión Europea, regulada por el Acuerdo de Asociación y la Zona de Libre Comercio de Amplio Alcance (DCFTA), facilita el acceso comercial y la convergencia normativa. El gobierno georgiano promueve activamente reformas fiscales, simplificación administrativa y planes de conectividad digital, generando un entorno altamente favorable para que las compañías andaluzas participen en proyectos de infraestructuras, agroindustria y turismo.


