Angola, con cerca de 31 millones de habitantes, es una de las economías de más rápido crecimiento en África. Su mercado avanza hacia la diversificación y la colaboración público-privada con el objetivo de reducir su dependencia del sector extractivo, lo que genera oportunidades comerciales en ámbitos como agroalimentario, agricultura, bienes de consumo, infraestructuras, digitalización, productos industriales, bienes de equipo, oil & gas o sanidad.
El país puede actuar, además, como puerta de entrada para las exportaciones hacia otros mercados de la región. Destaca el papel del Corredor de Lobito como pivote logístico estratégico para el desarrollo del continente, así como la promoción de la interconexión energética, apoyada en la capacidad del país para generar más energía de la que consume.
Angola consolida su imagen como país emergente, afianzado en la estabilidad y las oportunidades en el ámbito económico.


