Panamá se consolida como un eje estratégico en Centroamérica al mantener la mayor renta per cápita de la región. Aunque ocupa el segundo lugar en volumen de PIB centroamericano —por detrás de Guatemala—, ha logrado consolidar una ventaja competitiva sobre Costa Rica. Con una población de 4,5 millones de habitantes y un mercado interno limitado, donde solo el 3,7 % supera los 1.500 USD de ingresos mensuales, su papel como hub logístico internacional lo convierte en un país claramente importador de una amplia variedad de productos.
Tras crecer un 7,3 % en 2023 impulsado por la construcción y el comercio, la economía se desaceleró en 2024 hasta el 2,9 % debido al cierre de la mina Cobre Panamá, responsable de alrededor del 5 % del PIB. Sin embargo, las previsiones apuntan a una recuperación: se estima un crecimiento del 4,5 % en 2025 y una tendencia positiva en 2026, apoyada en el transporte, los servicios empresariales y la hospitalidad, sectores que emplean al 45 % de la fuerza laboral. Este desempeño refuerza la resiliencia económica del país y su atractivo como destino para la inversión y el comercio en la región.


