El Salvador ha reforzado su apertura económica mediante reformas orientadas a mejorar el clima de negocios, digitalizar los servicios públicos y atraer inversión extranjera en sectores estratégicos como la construcción, el turismo, la industria alimentaria, la energía y los servicios tecnológicos. El país mantiene una previsión de crecimiento del PIB del 2,7 % en 2025, en línea con la media regional. Este dinamismo se ve impulsado por la inversión pública en infraestructuras, el auge del comercio electrónico, el turismo receptivo y el creciente interés de la diáspora salvadoreña en proyectos empresariales y de vivienda.
Andalucía ha sido en 2024 la segunda comunidad exportadora de España a El Salvador, con un crecimiento del 20,6 % y un volumen de exportaciones de 21,3 millones de euros. Entre los productos más exportados destacan los aceites vegetales, conservas y preparados alimenticios, equipos eléctricos y electrónicos, productos químicos y farmacéuticos, y materiales de construcción.


