Con más de 37 millones de habitantes, Uzbekistán atraviesa un intenso proceso de apertura económica, industrialización y modernización de sus infraestructuras. Su economía mantiene un fuerte ritmo de crecimiento, con tasas superiores al 6% anual desde 2022, y la estrategia nacional Uzbekistan 2030 fija como objetivo superar los 240.000 millones de dólares de PIB en 2030, impulsando la inversión, la modernización industrial, el sector privado y la integración internacional.
Esta transformación está generando una creciente demanda de productos agroalimentarios, bienes de consumo, maquinaria, tecnología, equipamiento, materiales y servicios especializados, lo que abre oportunidades para empresas andaluzas de diversos sectores. Las relaciones económicas con Europa también avanzan: el comercio entre la UE y Uzbekistán alcanzó cerca de 4.800 millones de euros en 2024, casi el doble que en 2020. En el caso de España, las exportaciones aumentaron de 50,2 millones de euros en 2022 a 76,3 millones en 2025, mientras que el número de empresas exportadoras pasó de 333 a cerca de 500.
El país desarrolla además grandes proyectos de inversión, entre los que destaca New Tashkent, una nueva área urbana de 19.700 hectáreas que prevé albergar hasta 2 millones de habitantes e incluye viviendas, hoteles, equipamientos comerciales y educativos, transporte, redes de agua y energía y nuevas infraestructuras urbanas.
La modernización agrícola constituye otra de sus prioridades. Uzbekistán está apostando por tecnologías agrícolas, sistemas de regadío eficiente, invernaderos y digitalización para aumentar la productividad. En este ámbito destaca especialmente la experiencia andaluza: en 2026, el presidente Shavkat Mirziyoyev planteó desarrollar 1.000 hectáreas de invernaderos con calefacción solar tomando como referencia el modelo de Almería, reconocido por su agricultura intensiva, eficiencia en el uso del agua, producción bajo invernadero y orientación exportadora.


