Bélgica es uno de los nodos logísticos más densos de Europa occidental, tanto por su ubicación estratégica (conexión directa con Francia, Países Bajos y Alemania) como por su alta rotación de mercancías. En 2024, el transporte por carretera movió en el país más de 260 millones de toneladas, lo que confirma una demanda constante de capacidad de camión, especialmente en tráficos internacionales.
Según datos oficiales del Observatorio del Transporte y la Logística en España (OTLE), el volumen de mercancías transportadas por carretera entre ambos países se sitúa en torno a 5,7 millones de toneladas anuales. Este volumen demuestra que hay tráfico regular ya existente, pero también desequilibrios (más carga en un sentido que en otro), lo que genera oportunidades para estructurar cargas de retorno.


