Brasil se consolida como la octava mayor economía del mundo y el principal referente comercial de Sudamérica. Con una población de 214 millones de habitantes —casi la mitad del mercado regional— y un PIB cercano a los 12 billones de reales, el país mantiene un crecimiento sostenido que alcanzó el 4 % en 2025. En este contexto, el estado de São Paulo, con 46 millones de habitantes, destaca como el principal centro financiero y logístico, además de constituir el mayor mercado de consumo de América Latina y una plataforma estratégica para la distribución nacional.
En el ámbito del comercio exterior, pese a su condición de potencia agrícola, Brasil mantiene una notable dependencia de las importaciones alimentarias, que representan el 13 % de su consumo y configuran un mercado valorado en 262.900 millones de dólares. España se ha consolidado como uno de los principales proveedores europeos, concentrando el 32 % de sus exportaciones de alimentos y bebidas a América en el mercado brasileño. En este escenario, Andalucía lidera desde 2014 las ventas agroalimentarias españolas al país, alcanzando recientemente los 71 millones de euros, con especial protagonismo del aceite de oliva virgen extra, el sector vitivinícola y las conservas vegetales.
El modelo de distribución alimentaria brasileño está dominado por las cadenas de supermercados, que gestionan el 68 % del mercado y operan a través de más de 424.000 puntos de venta. En este contexto, eventos como APAS SHOW, la mayor feria agroalimentaria de América del Sur, se han consolidado como plataformas clave para el negocio internacional. En su última edición reunió a 900 expositores de 22 países y más de 151.000 visitantes, generando un volumen estimado de negocio de 16.500 millones de reales y posicionándose como un espacio estratégico para impulsar acuerdos comerciales, ampliar redes de contacto y conocer las tendencias que marcarán el futuro de la distribución alimentaria.


