En 2024, la economía ecuatoriana experimentó una contracción del 0,4%, afectada por factores como la inestabilidad política y una crisis energética derivada de sequías que impactaron en la generación hidroeléctrica. Para 2025, las proyecciones indican una recuperación moderada y el Banco Mundial estima un crecimiento del PIB del 2%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central del Ecuador (BCE) proyectan incrementos del 1,6% y 1,5%, respectivamente. La crisis energética afectó a diversas industrias, incluyendo la de la alimentación. A pesar de los cortes de luz registrados entre septiembre y diciembre, el sector logró crecer un 4,4% en 2024.
En cuanto a las importaciones de alimentos españoles por Ecuador, éstas alcanzaron en 2024 los 131 millones de euros encabezadas por las exportaciones de pescados y crustáceos con 45,5 millones de euros. Le siguen en el ranking el aceite de oliva, con 36 millones de euros y un crecimiento del 75% con respecto al año anterior, y en tercer puesto, las preparaciones alimenticias diversas con 13,8 millones de euros. La cifra total de exportaciones de Andalucía a Ecuador en 2024 fue de 25,5 millones de euros, lo que representa un incremento anual del 47%.
Lideran nuestras exportaciones el aceite de oliva, con 20 millones de euros, que supone el 55% de las exportaciones españolas de este capítulo. Le siguen las preparaciones alimenticias diversas, las frutas y frutos comestibles y las conservas de aceitunas en este orden.
Impulsan estos intercambios la desgravación arancelaria derivada del Acuerdo Comercial Multipartes con la Unión Europea y el creciente interés de los consumidores ecuatorianos por productos gourmet de alta calidad como el aceite de oliva, aceitunas y el jamón serrano e ibérico, entre otros. Por tal motivo, existen numerosas oportunidades para las empresas agroalimentarias de Andalucía, ya que el producto español está muy bien considerado en el país, tanto por su calidad y como por su diferenciación de los competidores a nivel local.


