La economía peruana consolidó su recuperación en 2025 con un crecimiento del 3,44% del PBI, superando las expectativas del Banco Central de Reserva. Este dinamismo se refleja en la transformación del sector retail, donde los formatos modernos y las tiendas de conveniencia —como Oxxo, Tambo y Mass— ganan terreno frente al comercio tradicional, impulsados por un consumidor que demanda mayor calidad y capilaridad en el servicio.
El sector agroalimentario destaca como una oportunidad clave para las empresas andaluzas, que ya posicionan productos como aceite de oliva virgen extra, vinos y dulces en el mercado peruano. Durante 2025, el auge de supermercados e hipermercados, con un crecimiento interanual cercano al 4%, facilitó la entrada de una amplia gama de alimentos procesados y conservas internacionales, consolidando a Perú como un destino comercial estratégico para la región.
Sin embargo, el panorama para las exportaciones españolas enfrenta un reto importante debido a las restricciones impuestas por el SENASA en diciembre de 2025. A raíz de la detección de Peste Porcina Africana en Barcelona, se ha suspendido la importación de carne y derivados porcinos desde España, estableciendo controles estrictos en puntos de entrada para proteger la sanidad agraria nacional, lo que afecta directamente al rubro de embutidos y productos cárnicos.


