¿Qué son los operadores económicos autorizados (OEA)?

El OEA es un estatuto que pueden obtener los operadores económicos comunitarios y que supone, principalmente, ser considerado por la Unión Europea como operadores fiables en cuanto a la actividad profesional en materia aduanera. Se trata de una certificación opcional, si bien los Estados miembros, a través de sus departamentos de Aduanas, están ejerciendo cierta presión sobre agentes de aduanas y grandes empresas exportadoras o importadoras para la consolidación de esta figura.

En realidad, son operadores de confianza en sus operaciones aduaneras y, en consecuencia, disfrutan de ventajas en toda la UE. Todos los operadores económicos deben tener un número EORI para poder exportar fuera de la UE mientras que sólo aquellos que lo deseen solicitarán un certificado de OEA, para beneficiarse de las ventajas correspondientes.

En España existen 805 operadores económicos autorizados cifras de la AEAT de 2021): es el séptimo Estado de la Unión con mayor número de OEA.

Todo operador económico que cumpla los criterios dispuestos en el artículo 39 del Código Aduanero Unificado podrá solicitar el estatuto de operador económico autorizado y obtener todos los beneficios asociados.

Existen dos tipos de certificación OEA, una denominada OEAC y otra OEAS. También se podría considerar una tercera (OEAF), que es la combinación de las dos anteriores.

OEAC: relativa a la simplificación en la normativa aduanera.

OEAS: relativa a la protección y seguridad aduanera.

OEAF: OEAC + OEAS.

De forma exclusiva, el certificado OEAC facilita las solicitudes de regímenes aduaneros simplificados y el certificado OEAS permite realizar declaraciones sumarias de entrada o salida reducidas, así como recibir la notificación de la Aduana de que el envío ha sido seleccionado para control físico.

En realidad, cada una de estas figuras jurídicas responde a una de las actividades de las aduanas: la actividad de realización de “despachos” es decir los procedimientos necesarios para entrar o salir del territorio arancelario europeo se facilitan gracias a la figura del OEAC, que permite la simplificación de estos despachos, mientras que la función aduanera de seguridad, es decir de garantía de que los productos que entran en la UE son conformes a la reglamentación técnica europea y no puede causar ningún tipo de daño a los consumidores, precisamente por el respeto de estas reglamentaciones, corresponde a la figura del OEAS. Las ventajas son numerosas desde la disminución del número de controles tan documentales como físicos realizados a las mercancías transportadas por estos operadores privilegiados. También, se les concede la prioridad en los diferentes controles realizados o la posibilidad de elegir el lugar de inspección de las mercancías. Para los OEAC, se les permiten realizar declaraciones sumarias de entrada o salida con datos reducidos y notificación previa de decisión de reconocimiento físico.

Para la obtención del estatuto de OEA, sea cual sea su forma, es necesario probar que no hemos sido condenados en los años anteriores para ningún delito grave en relación con nuestra actividad económica, que disponemos de un registro de las operaciones y flujos de las mercancías con las que trabajamos y que tenemos solvencia financiera. Para la condición específica de seguridad, tenemos que probar que disponemos de un sistema de protección y seguridad adecuado y para la simplificación de las operaciones de aduana, tener en nuestra plantilla una persona con nivel de competencia o calificación profesional relacionado con la actividad ejercida, es decir, que la empresa solicitante este tipo de OEA tenga a un agente aduanero en su plantilla. Las autorizaciones son independientes y se pueden cumular. Es una recomendación interesante para cualquier operador económico europeo que desee optimizar sus operaciones de logística internacional.

Karine Brück, CEO de KBK International

La marca Andalucía, clave para poner en valor la capacidad competitiva, emprendedora y empresarial de la región

Durante muchos años, los esfuerzos en materia de marca se han concentrado en construir y posicionar, a nivel nacional e internacional, la marca Andalucía en su dimensión puramente turística, eclipsando otras facetas de la región.

Cuando hablamos de place branding o branding territorial, es importante saber diferenciar entre ‘Marca Turística’ y ‘Marca Territorio’. Así como la marca turística, o marca destino, hace referencia únicamente al ámbito turístico y se dirige únicamente a los turistas actuales y potenciales con objeto de hacer atractivo el territorio como destino a visitar; la marca territorio posee un alcance mucho más amplio y holístico puesto que debe abarcar todos los ámbitos de interés de un territorio: ciudadanos, inversores, empresarial, exportaciones, residencial, estudiantil, etc. A diferencia de la marca turística, la marca territorio tiene como objetivo comunicar los atractivos del lugar, no sólo como destino turístico a visitar (que también), sino como centro de generación de negocio y comercio, como un lugar atractivo y cómodo donde trabajar, vivir, invertir, emprender, estudiar, etc.

El caso de la marca Andalucía es un caso muy particular porque, durante muchos años, casi todos los esfuerzos que se han realizado para construir y posicionar la marca Andalucía a nivel nacional e internacional se han centrado en su dimensión puramente turística, que históricamente ha sido uno de los ejes más relevantes de la economía andaluza. Sin embargo, este protagonismo tan fuerte de su dimensión turística ha eclipsado otras facetas de Andalucía que no están tan asociadas con la imagen percibida de nuestra región y que tienen que ver con su actividad empresarial como productora de bienes y servicios de alta calidad y en relación a valores como la competitividad, la tecnología, la innovación, el emprendimiento o la eficiencia.

En este sentido, podemos decir que lo que tiene Andalucía en la actualidad es una excelente ‘Marca Turística’ que está posicionada como una de las marcas destino más potentes a nivel internacional, pero por el contrario como ‘Marca Territorio’ presenta grandes carencias pues es una dimensión sobre la que aún tenemos que hacer una gran apuesta para poder agregarle valores más relacionados con su capacidad competitiva, emprendedora y empresarial.

Contar con una marca potente hoy en día, no es una opción, sino una condición necesaria e ineludible. Afortunadamente, empieza a estar asumido que la única manera de que las empresas, los productos o los territorios puedan obtener cierta visibilidad y capacidad de competir en el exterior es definiendo una “Identidad Competitiva”, es decir, replanteándose la Identidad que deben proyectar al exterior.

Sin embargo, también es cierto que todavía es muy habitual que este tipo de iniciativas se aborden sin un método, o se planteen como un mero asunto de logo y lema, o como una campaña de publicidad más o menos eficaz, con muy poca empatía con los sentimientos de los públicos objetivos y con poco impacto en el exterior, más que como un ejercicio estratégico a largo plazo para la competitividad. Es por ello por lo que muchas de estas iniciativas terminan con resultados circunstanciales, a muy corto plazo o inconsistentes.

Podemos decir que Andalucía se ha consolidado como la segunda comunidad exportadora de España siendo además la que presenta la mayor tasa de crecimiento a nivel nacional. Sin embargo, uno de los mayores hándicaps que presentan las empresas andaluzas ante el reto de la internacionalización se encuentra en su imagen de marca. Aunque es probable que la marca no sea el factor principal para abrirse al mercado internacional, sí es, sin lugar a dudas, el factor más importante para mantener una posición competitiva a largo plazo que le permita consolidar su presencia en los mercados internacionales.

Se observa que, en general, la empresa andaluza está empezando a preocuparse por su imagen de marca, sin embargo, lo que debería hacer es ocuparse más que preocuparse. Más de 300 compañías han participado ya en el “Programa de Consultoría en Estrategia de Imagen y Posicionamiento de Marca para la Internacionalización” que organiza Extenda con el objetivo de evaluar el potencial que tiene la marca ante el reto de llegar a otros mercados.

En este contexto tan complejo y competitivo, es clave que las administraciones públicas se preocupen por la generación de sinergias y relaciones de reciprocidad entre la ‘Marca Territorio’ y las ‘Marcas Comerciales’ de su territorio pues estas últimas son las verdaderas locomotoras del “Made in…” y por tanto es necesario tenerlas muy en cuenta en la construcción de la imagen, en este caso empresarial, del territorio.

El poder económico, el alcance y la presencia que tienen algunas ‘Marcas Comerciales’ a nivel internacional, suponen un escaparate muy interesante para que las instituciones refuercen el posicionamiento de la ‘Marca Territorio’ que gestionan. Pero a la inversa también, pues debido a esa relación de reciprocidad, las ‘Marcas Comerciales’ pueden aprovecharse de los valores de su región de origen para apoderarse de atributos específicos asociados a ese territorio.

Ignacio Ramos

Presidente Grupo CIAC

Cómo gestionar los lead o contactos de campañas.

Un lead es una persona que ha facilitado sus datos de contacto a través de un formulario porque está interesada en los servicios o productos de la empresa. Por lo que la generación de leads o posibles clientes potenciales es un objetivo crucial para impulsar los ingresos de cualquier negocio. Aunque si bien nos tenemos que centrar en la cantidad de los leads que generamos, también debemos prestar atención a su calidad y gestión, ya que obtener un gran número de leads no es el objetivo final, sino una parte del proceso.

Según las estadísticas un 79% de los leads nunca convierten en ventas. Por lo que, el reto tras haber conseguido el lead consiste en su conversión en cliente. Cuando disponemos de un interés previo de los usuarios en nuestros servicios o productos, el paso siguiente consiste en proporcionarles razones o información sobre nuestro valor añadido de marca para que lleven a cabo la compra en nuestra web.

Se pueden usar distintas estrategias de marketing adaptadas a cada canal digital con el fin de generar leads. Herramientas digitales como LinkedIn, Facebook o Google Ads ofrecen la posibilidad de llegar al público adecuado gracias a unos filtros de segmentación. Se aconseja realizar la segmentación de la audiencia a la que se quiere llegar antes de poner en marcha la campaña para obtener leads de calidad. Pero, tan imprescindible es generar leads como gestionarlos del modo más adecuado. Según un informe de Wpromote sobre el estado del marketing B2B, el 89% de los profesionales del sector usa LinkedIn para generar contactos y un 62% de ellos afirma conseguirlo.

La correcta gestión de leads

Hay que tener en cuenta que un lead no es un cliente, es alguien que quiere conocer más sobre la empresa, las ofertas, las promociones, en definitiva, se interesa por tu marca y quiere seguirte. Se podría decir que son usuarios en la fase inicial del ciclo de compra.

Si tras una campaña realizada disponemos de una cantidad de leads generados pero nuestras ventas no aumentan del mismo modo, debemos prestar atención a la gestión de los leads generados. Calificar, nutrir y gestionar los leads recibidos a través de una campaña o de forma orgánica es lo que necesita la empresa para poder avanzar.

Para ello, existen herramientas o CRM que ayudan a clasificar los contactos obtenidos, porque cada lead es diferente dado que cada usuario se encuentra en un punto diferente del proceso de compra cuando nos deja sus datos.

A la hora de calificar los leads y llegar a convertirlos en ventas hay que tener en cuenta los tipos de leads que existen. Es un proceso donde la marca debe conectar con el lead y desarrollar confianza para que el lead se sienta seguro y lleve a cabo la compra:

  • Lead frío o Information-Qualified Lead (IQLs)

Se trata de alguien que busca información y que ha encontrado tu anuncio por casualidad.Se encuentra en el inicio del proceso de compra o TOFU (Top of the Funnel). Es necesario enviarle información de valor constantemente para convertirlos en clientes a largo plazo ya que no conocen la empresa. En este momento el equipo de marketing debe reforzar el interés que ha despertado la marca en el usuario con argumentos de venta. Es lo que se conoce como nutrir el lead. Por ejemplo, días más tarde, se le puede enviar otro email con más información adicional relacionada con la que fueron contactados y así sucesivamente. Es necesario observar en todo momento su interacción y respuesta con los emails enviados. Algunos recursos útiles para mantener su interés por la marca es usar vídeos que cuenten la historia de la marca, infografías, vídeos “how to” o tips de post realizados en el blog o en redes sociales. Algunos de estos IQLs leads tardarán en convertirse en MQLs o puede que no se conviertan.

  • Lead tibio o Marketing- Qualified Leads (MQLs)

Se trata de alguien que ha demostrado en varias ocasiones interés por los productos o servicios de la marca y quiere más información detallada.Están a mitad de camino del proceso de compra o también llamado MOFU (Middle of the Funnel). Es importantes persuadirlos con ofertas o promociones, free demos, cupones, testimonios de clientes, eventos o webinars para llegar a convertirlos en clientes.Los datos muestran que el comprador tipo consulta de 7 a 10 elementos de contenido antes de decidirse.

  • Lead caliente o Sales- Qualified Leads (SQLs)

Se trata de leads que está muy cerca de realizar la compra de un producto o servicio en tu web. Son leads que se encuentran en la fase final del proceso de compra o también llamada BOFU (Bottom of the Funnel). El equipo de ventas y de marketing deben implementar estrategias para poder convertirlos en clientes y fidelizarlos ya que el interés de estos leads por comprar es muy alto. Para que lleven a cabo el paso final se puede usar contenido o información sobre casos de estudio realizados por la empresa, reseñas de usuarios o clientes y características técnicas o destacadas de los productos.

Si clasificamos todos los leads que obtenemos en tres columnas de acuerdo a su estado, será más fácil conocer a nuestra audiencia y saber lo que necesitan en cada momento sin llegar a ser intrusivos. De este modo el departamento de ventas no perderá el tiempo con los leads fríos o IQLs.

Si no se dispone de una herramienta o CRM para clasificar los leads podemos llevar a cabo la clasificación en una tabla de Excel. Por ejemplo, imaginemos que realizamos una campaña en Irlanda donde buscamos empresas de logística con las que trabajar. Durante la campaña vamos obteniendo diferentes leads que pasarán por diferentes status. Los podemos clasificar del siguiente modo:

  1. Lead recibido – No contactado
  2. Lead contactado – Esperando respuesta
  3. Lead contactado – No interesado (indicar causa)
  4. Lead contactado – Dispuesto a reunirse
  5. Lead contactado – Convertido en cliente

El usuario que nos ha descubierto a través del anuncio o campaña realizada pero que no responde inmediatamente o no está muy interesado, es un lead frío y será calificado tras ser contactado como “Esperando respuesta” o incluso “No interesado”. El lead que nos responde a nuestro email o primera toma de contacto es un lead tibio. Dicho usuario o empresa nos está considerando (intent) y le gustaría reunirse o conocer más acerca de las condiciones de un posible acuerdo. Los leads tibios son los que se convierten en leads calientes ya que están en la fase media – final de su decisión de compra (purchase) o negociación. A estos leads hay que darles cercanía, seguridad y confianza con ejemplos como premios obtenidos por la empresa y reseñas de usuarios o clientes. Mostrar una evolución positiva de la empresa es una buena carta de presentación.

Aunque hay que indicar que la gestión de leads con compradores B2B, es un proceso más complejo y más largo que un lead B2C, ya que, a veces, influyen distintos departamentos como informática, finanzas y hasta recursos humanos. Por lo que, en estos casos hay que fomentar la confianza y forjar relaciones a largo plazo.

Selección de mercados para la internacionalización.

Son muchas dudas las que asaltan a las que las empresas que han decidido iniciar su proceso de apertura a mercados exteriores. Entre ellas ¿Estamos preparados? ¿Dónde vamos? ¿Qué estrategia debemos seguir? Y la respuesta a estas preguntas requiere de un ejercicio de análisis y reflexión pero, también, de la aplicación, más o menos sistemática, de una metodología que nos permita tomar decisiones basadas en datos objetivos.

Supongamos que la empresa ya ha realizado el ejercicio de análisis diagnóstico y este refleja que está preparada para abordar la internacionalización. La siguiente pregunta es “Y, ¿Dónde vamos?”

Y es esta una decisión clave en el proceso de internacionalización que no se puede dejar únicamente en manos de criterios tales como “Mi competencia ya exporta a Francia” o “Me han dicho que hay oportunidades en Latinoamérica para mis servicios” o “He leído que Estados Unidos es un país atractivo para mi producto”. Cada empresa tiene una oferta exportable distinta, unos recursos distintos, una capacidad de producción distinta, etc. lo que conlleva la necesidad de hacer un estudio sistemático individual para determinar donde centrar los esfuerzos.

Para realizar la selección de mercados podemos considerar una serie de etapas:

1. El mundo es muy grande: Es importante hacer una primera preselección.

Partiendo de todos los países del mundo, en base a indicadores macro, podemos reducir la lista a unos 15 -20 países que estudiar en mayor profundidad.

Este primer filtro,  para considerar que los países son de nuestro interés, podemos realizarlo según indicadores  a los que marcar un umbral mínimo, por ejemplo: PIB del país o PIB per cápita (seleccionando países con buenos datos económicos y con alta capacidad adquisitiva), un mínimo de población (para asegurar un mayor mercado), un riesgo comercial o político bajo u otros factores como afinidad cultural (países de habla hispana, pertenencia a Unión Europea), etc.

2. Ya tenemos un número más reducido de países que a priori nos interesan: Es hora de compararlos.

Una vez con una lista “corta” de países de interés, realizamos una nueva selección de indicadores que estudiaremos para cada país y que nos permitirá realizar una comparación entre los mismos. Lo ideal, es contar con dos tipos de indicadores:

  • Indicadores macro, que miden el atractivo de mercado: es decir, criterios relativos a características económicas y de cualquier otro tipo, que señalan si un país es lo suficientemente atractivo para que las empresas extranjeras lo tomen en consideración a la hora de planificar su internacionalización (independientemente de su actividad). Así, son indicadores del atractivo de mercado, entre otros: tamaño de mercado (Ej. población), condiciones macroeconómicas (Ej. Evolución del PIB), riesgos comerciales y/o políticos (Ej. Clasificación de riesgos por aseguradoras como COFACE o CESCE), facilidades para hacer negocios (EJ. Posición en el Ranking Doing Business de Banco Mundial), etc.
  • Indicadores sectoriales, que miden la fuerza competidora: es decir, criterios cuantificables y comparables entre los distintos países que nos sirvan para medir la potencialidad del mercado analizado para la empresa. Así, dependiendo de la actividad de nuestra empresa podemos seleccionar indicadores diversos.

Por ejemplo, si exportamos un producto fresco orgánico, podemos contar con indicadores de importaciones totales y/o de España de nuestro TARIC, o la evolución de importaciones en un determinado periodo viendo así la tendencia de compra, precio medio de venta, consumo anual de productos orgánicos por persona en el país, etc.

Si, por el contrario, exportamos un servicio TIC, podemos analizar datos del desarrollo tecnológico del país, Índice de Gobierno electrónico, existencia de empresas tecnológicas tractoras, etc.

3. Ya tengo la información de interés de cada país y puedo analizar la misma pero ¿cada indicador tiene el mismo peso en mi decisión?

Para nuestra empresa, puede que cada uno de los criterios de análisis no tenga el mismo valor en la decisión final y, por ello, debemos pensar si queremos otorgar diferente peso a cada indicador. Puede que, para nosotros, sea importante el volumen de importaciones absoluto actual o puede, quizá, ser más importante que las importaciones tengan una tendencia creciente  (aunque el volumen anual de importación aun sea inferior que en otros mercados). 

4. Por último, es hora de decidir a qué países nos dirigimos.

Con la puntuación final en atractivo de mercado y fuerza competidora por cada país, podemos elaborar un ranking de países de mayor a menor interés para nuestra empresa.

Pero, a su vez, podemos realizar una matriz donde, en un eje, se reflejen las puntuaciones obtenidas por los países en los criterios macro (atractivo de mercado) y, en el otro eje, se reflejen las puntuaciones obtenidas por los países en los criterios sectoriales (fuerza competidora).

Y así, de una forma gráfica, podremos reflexionar sobre si a nuestra empresa le interesan mercados con alto o bajo atractivo de mercado y/ con alto o baja fuerza competidora. Dependiendo del grado de especialización de una empresa le interesarán países más maduros o desarrollados (si la empresa es capaz de competir por tamaño, diferenciación, innovación, etc.) o países menos maduros para el sector, con menos dificultades para competir, etc.

Estos pasos, pueden ser de aplicación, tanto para una empresa que aun no tiene experiencia internacional como para una empresa que si la tiene (por la propia empresa o a través de la experiencia de su equipo).  En ambos casos, en la selección final de países, se pueden considerar otros elementos de análisis (como la experiencia previa positiva o negativa de la empresa en una región o país, existencia de apoyo en el mismo o la previa identificación de potenciales socios en el mercado, etc.) para la selección final.

¿Te atreves a realizar la selección de mercados para tu empresa? Si no, siempre podrás contar con el apoyo de Extenda, a través de su Programa de Estrategia y Acción Internacional en el que un consultor te facilitará el proceso.  Infórmate en estrategia@extenda.es

Reyes Farfán López

Socia Track Global Solutions S.L

Consultora del Programa de estrategia y acción internacional Extenda.

Webinario Legal IV: Referencias estratégicas y legales a tener en cuenta en el mercado Africa/MENA

Estimados/as señores/as:

EXTENDA – EMPRESA PÚBLICA ANDALUZA DE PROMOCIÓN EXTERIOR, S.A, dedicada a apoyar el proceso de internacionalización de las empresas andaluzas, les invita a participar en el IV WEBINARIO que celebramos en 2021 ligado a nuestro Programa de Asesoramiento Legal para la Internacionalización de la empresa andaluza.  

Título: Referencias estratégicas y legales a tener en cuenta en el mercado África/MENA.

Sinopsis:

Conoce los sectores estratégicos que más destacan en la internacionalización de empresas españolas hacia estos países, así como cuestiones estratégicas, mercantiles y laborales significativas que han de tenerse en cuenta para la salida al exterior.

Contenido:

Se trata de reflexionar sobre la salida al exterior de empresas españolas y las cuestiones legales y laborales que han de tenerse en cuenta así como el desarrollo de posibilidades que ofrece EXTENDA por sí misma y a través de sus colaboradores en el marco del Programa de Asesoramiento Legal para la Internacionalización de la Empresa andaluza.

En particular se efectuará un repaso de las relaciones comerciales existentes entre España y los países de aplicación en el Lote 4 (AFRICA/MENA) haciendo especial mención a las limitaciones de hecho y de derecho a las que se enfrentan estas empresas y a las formas jurídicas por las que pueden optar para la internacionalización, ya sea mediante presencia real y directa de la empresa en el país de destino o mediante colaboraciones a distancia, todo ello sin olvidar las cuestiones de interés laboral internacional de aplicación. 

Organiza: Extenda Consultoría

Modera: Paula Rosell Martí

Fecha y hora: jueves 15 de julio de 2021, de 12h a 13 h.  

Ponente:

Javier Fernández Chaves, Manager Asociado del área de Legal de EY Abogados.

Es licenciado en derecho por la Universidad de Málaga y máster en asesoría jurídica de empresas por la Universidad Carlos III de Madrid. Especializado en el asesoramiento legal íntegro a empresas, cuenta con 9 años de experiencia en este campo. Ponente en seminarios a clientes y en Master de diversas universidades.

Tras las ponencias, las empresas participantes podrán plantear sus dudas o consultas a través del chat.

PARA PARTICIPAR, DEBERÁ REGISTRARSE EN EL SIGUIENTE
FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN (clic aquí) 
 

El día anterior a la celebración del Webinario, se le enviará el enlace para la conexión a la plataforma Blackboard Collaborate a los participantes inscritos

IMPORTANTE: El nombre de USUARIO para el acceso a la plataforma deberá ser el NOMBRE DE EMPRESA con el que se registró en el formulario de inscripción. 

Si se conectan varias personas de una misma empresa, el nombre de usuario para acceder a la plataforma deberá ser NOMBRE DE EMPRESA-NOMBRE DE LA PERSONA (es decir, se aportará el nombre de la empresa, guion, y nombre de la persona. 

Utilice el navegador Google Chrome.

Se trata de un Seminario Online totalmente GRATUITO, y lo podrá seguir desde cualquier punto a través de un equipo informático (tablet, pc, ordenador, smartphone, etc.).

La participación de Extenda en esta acción será cofinanciada con fondos procedentes de la Unión Europea, a través del Programa Operativo FEDER de Andalucía 2014-2020, dotado con una contribución comunitaria del 80%.

Reciba nuestro más cordial saludo

Departamento de Consultoría y Formalización especializada